«Quien educa tiene un jardinero en su interior porque siembra la semilla de la curiosidad para que sus alumnos florezcan por dentro».
¿Qué significa aprender en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa? En Aprendívoros, Santiago Beruete —filósofo, profesor y autor de Jardinosofía— reivindica algo profundamente humano: el deseo innato de saber. Frente a un sistema educativo que a menudo no coincide con la vida ni con la sociedad que anhelamos, Beruete propone regresar a las enseñanzas esenciales: la actitud filosófica, el espíritu crítico y la curiosidad como brújulas para el futuro, con una gran maestra: la naturaleza.